Sunday, October 26, 2008

Al doblar de la esquina....

Ivan, el hijo de Tania Quintero, fue ilegalmente detenido por varias horas por la policia política cubana. Aqui, el recuento de Tania:

El miércoles 22 de octubre de 2008 mi hijo, Iván García Quintero, periodista independiente de Cuba Press desde 1995 hasta 2005, fue detenido y esposado, en la sede central de ETECSA, en Águila y Dragones, donde labora su esposa, y posteriormente encerrado en un calabozo de la unidad de policía situada en Zanja y Dragones. desde las 12 del día hasta las 11 de la noche.

Una hora antes se había encontrado en las afueras del Capitolio Nacional con Luis Felipe Jaramillo, colombiano y productor deportivo, quien le llevaba unos libros del escritor y periodista Ernesto McCausland, también colombiano, y quien unos meses antes había estado en La Habana y conversado con Iván. Al día siguiente, Jaramillo quería ir a Varadero e Iván le sugirió viajara por Viazul.

Como no tenía a mano el teléfono de Viazul, y al estar cerca del trabajo de su esposa, hasta allí se fueron caminando y conversando sobre deportes. Ya en el lobby de la sede central de ETECSA un individuo de civil le pidió a Iván su carnet de identidad -después sabría les había venido siguiendo- y pese a las explicaciones de Iván, lo esposó y se lo llevó en un patrullero, como si de un delincuente se tratara.

Su esposa inmediatamente se dirigió a la unidad de Picota y allí le dijeron que no estaba. Luego fue a la de Zanja y Dragones, y allí le mintieron y le dijeron que no se encontraba. No lo pensó dos veces y se fue a Villa Marista, sede del Departamento de Seguridad del Estado. Después de esperar tres horas, la atendió un tal Capitán Máximo, quien dijo trabajar para el Coronel Estrada, esbirro mulato, "viejo conocido" mío: durante varias horas me interrogó en la madrugada del 21 al 22 de enero de 1997, cuando estuve detenida en la unidad de Zapata y C, Vedado.

Con el cinismo que caracteriza a la policía política cubana, a mi nuera le dijeron que había sido un "error", que eso no iba a volver a ocurrir y hasta tuvieron la desvergüenza de preguntar por mí y mandarme "saludos".

Iván pudo hablar con el segundo jefe de la unidad de Zanja y Dragón, Capitán Mederos, que ese día estaba de guardia. Y al igual que en otras detenciones, se negó a firmar ninguna acta de advertencia ni ningún otro documento.

Le pedí a Iván que escribiera acerca de esa arbitraria detención así como del clima fascista, de terror y represión desatado por Raúl Castro y su gobierno tras el paso de los huracanes Gustav e Ike, especialmente en la Ciudad de La Habana y capitales de provincias. Simplemente por llevar un cartón de huevos, unas barras de pan, seis sobrecitos de detergente, vender flores o jabitas de nailon. O citarse con un extranjero portador de libros apolíticos.

Tania Quintero
Periodista independiente,
exiliada política en Suiza
desde noviembre de 20003.